"Las elecciones se celebran en un solo día, pero su impacto perdura por varios años". Una de las frases contundentes del Líder de la Revolución Islámica de Irán, en su más reciente discurso, bajo el cual instó a la ciudadanía iraní a participar en las venideras elecciones presidenciales a llevarse a cabo el 18 de junio.
Se trata de los decimoterceros comicios que la nación persa celebrará tras el triunfo de la Revolución Islámica de 1979, y en medio de un contexto de desafíos y retos que han supuesto la crisis económica y las duras sanciones desde Washington, luego de que EE.UU. se retirara del acuerdo nuclear firmado en 2015, junto a otras potencias.
La República Islámica ha estado en el ojo de potencias foráneas desde hace muchos años, y los procesos electorales no han sido la excepción. De hecho, el Líder de Irán, el ayatolá Seyed Alí Jamenei, alertó a la población sobre infructuosos intentos por disuadir la participación en estos comicios, para tener base y poder cuestionar el proceso desde afuera, incluso también reiteró que aun habiendo participación masiva, luego intentan crear matrices de manipulación electoral.